Entre la desesperación y la esperanza

Muchas veces usamos la palabra desesperación para expresar un estado de ánimo desalentado, y llegamos a pensar que no hay salida a nuestra problemática.  Pero qué es la desesperación y como podemos actuar para alejarnos de ella y encontrar la esperanza.

¿Qué es la desesperación?

La desesperación es una emoción que puede definirse como la pérdida total de la esperanza. Al buscar la definición en el diccionario de la real academia española encontramos que desesperación es: “Pérdida total de la esperanza. Así como Alteración extrema del ánimo causada por cólera, despecho o enojo”.

Consecuencias de la desesperación

Veamos a continuación cuáles suelen ser los efectos de la desesperación:

  • Una persona desesperada tiene la sensación de que su vida no tiene sentido.
  • La persona pierde la capacidad de disfrutar de las diferentes cosas que tenemos en la vida y de los pequeños detalles.
  • La persona siente tristeza profunda que le provoca síntomas como estrés, ansiedad, ira, agotamiento, fatiga, etc.
  • La desesperación también puede llevar al aislamiento, y es que pasar tiempo con otras personas puede generarle una gran incomodidad y malestar.
  • Los pensamientos que tiene una persona desesperada son muy negativos.

En resumen, la persona que vive un estado de desesperación tiende a verlo todo de color negro, no ve salida a sus problemas ni se encuentra con fuerzas para hacer frente a esta situación.

Un estudio sobre la desesperación en relación con la salud

En el afán por encontrar salidas a la situación (en este caso enfermedad) que provoca la desesperación, es posible recurrir a lugares como buscadores para hallar respuesta que pueden ocasionar más daño que alivio.

Un estudio realizado por investigadores de Microsoft, Ryen White y Eric Horvitz, sobre el tema encontró la “cibercondría”. Estos investigadores definieron la cibercondría como “una escala infundada de preocupaciones sobre los síntomas comunes, basados en la revisión de los resultados de búsqueda y literatura en la Web”.

Una encuesta de OnePoll a 2.000 personas en Estados Unidos refuerza la investigación antes mencionada. La encuesta de OnePoll reveló que el 43% de los individuos se había auto diagnosticado erróneamente después de buscar sus síntomas en Internet y el 74% de los que buscaron posibles enfermedades se preocuparon aún más por su salud.

Sin embargo, no todas las preocupaciones vienen de nuestra salud, es difícil que alguien pueda decir que nunca haya pasado por una situación que le haya provocado desesperación.

El valle de la desesperación

Cuando alguien piensa que no hay esperanza para su condición o situación lleva un periodo relativamente prolongado lidiando con la sensación de desesperanza. La persona termina sintiéndose exhausta de lidiar solo con esa situación y puede que piense que nadie más puede ayudarlo, o que no hay una posible salida a su situación.

A esto se le llama: El valle de la desesperación y es el punto bajo hasta lograr encontrar una salida a lo que se vive.

¿Cómo pasar del valle de la desesperación a tener esperanza?

No esperes hasta haber agotado todos tus recursos y verte superada por tu condición, a continuación, algunas cosas que puedes hacer:

  • Para empezar, debes buscar alguien para expresarle la forma en que te sientes, desahogarte te ayudará a sentirte mejor, Freud decía que “Las emociones inexpresadas nunca mueren, son enterradas vivas y salen más tarde de peores formas”.

Las personas que sufren situaciones altamente estresantes tienen más posibilidades de enfermar psíquica o físicamente si no expresan sus emociones (Pennebaker y Beall, 1986; Pennebaker et al.,1987). Asegúrate de que esta persona sea de tu entera confianza y que no siempre te diga lo que esperas escuchar. 

  • «Cuando atrasamos la cosecha, los frutos se pudren, pero cuando atrasamos los problemas, no paran de crecer” Paulo Coelho. Evalúa si hay algo que puedas hacer para solventar tu situación, y ocúpate de eso, esto también te generará algo de alivio y por el resto, como Epicteto de Frigia dijo: “Sólo hay una manera de ser feliz y es dejando de preocuparse por aquello que está fuera de nuestro control”
  • Evita adormecer tus sentidos y emociones con sustancias, lo que te preocupa seguirá allí cuando despiertes, jamás se irá hasta que le hagas frente. Joseph Conrad dijo “Enfrentarse, siempre enfrentarse, es el modo de resolverlo”.
  • Buscar ayuda también es ocuparse del asunto, ya que estás gestionando de otra forma. Busca a alguien relacionado con tu problemática para asesorarte, como un abogado, experto en finanzas, Psicó[email protected], mecánico y hasta fontanero.

Es bueno reconocer que no nos la sabemos de todas a todas, no me mal intérpretes, indagar e informarse es bueno; pero esto nada más te brinda un panorama más claro de tu situación. Por más que leas y leas en los portales de información hay cosas que solo un profesional te puede resolver, para eso son expertos en el área. Para llegar a un criterio acertado tendrías que pasarte años leyendo y practicando en los asuntos de ese campo.

  • Entrena tus pensamientos positivos, el pensamiento positivo es una actitud ante la vida que te ofrece la posibilidad de tomar el lado bueno de cualquier situación, mantener una mente positiva te entrena en alternativas de solución.

Un ejercicio para entrenar tu pensamiento positivo es la practica del agradecimiento, agradece por cada situación. De cada situación por difícil que parezca tienes un aprendizaje, una enseñanza. ¿Qué agradeces hoy?

  • Resolución de problemas es un tema en el que te puedes empapar también si lo que más te preocupa trasciende las relaciones interpersonales, esto te entrenará a seguir un esquema o proceso que te facilitará el trabajo de subsanar tu problemática.  En este enlace puedes encontrar más información.
  • Por último, no olvides reír, numerosas investigaciones han demostrado que la risa o libera endorfinas mejora el estado de ánimo, provocando una sensación de felicidad generalizada. “El humor es otra de las armas del alma en la lucha por la auto preservación” Viktor Frankl. 

¿6 pasos para buscar una solución?
  1. Identifica el problema: Muchas veces se ataca los síntomas, más no la causa. Entonces tómate un momento para identificar cuál es el problema real.
  2. Define el problema: Pregúntate ¿cuál es el problema? Así podrás empezar a visualizar posibles soluciones. Recuerda un problema es una situación que está en contra de tus intenciones o expectativas.
  3. Busca posibles causas del problema: Haz una lista de todas las posibles causas del problema averiguando qué causó el problema y cómo se puede evitar esto en el futuro.
  4. Identifica quién puede ayudarte: Los amigos, familiares y profesionales pueden ayudarte a enfocarte en posibles soluciones ya que ellos pueden ver el problema desde otras perspectivas que te ayudaran a ver otras soluciones.
  5. Posibles soluciones: Haz una lista de todas las soluciones posibles –mientras más, mejor– ya que rara vez hay solamente una manera de resolver un problema.
  6. Implementa cada posible solución: Hasta hallar una solución que realmente mejore tu situación.

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Cecil Alfaro – Voluntaria de Psicologaonline.org

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