El Suicidio

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El suicidio es un problema importante de salud pública. Según cifras de la OMS (Organización Mundial de la Salud), cada 40 minutos una persona se suicida en el mundo.

Teniendo en cuenta esa cifra es fácil imaginarse que el suicidio es una de las principales causas de muerte en el mundo. En los jóvenes de 15 a 29 años es la segunda causa de defunción.

El pasado 10 de octubre se celebró el día mundial de la salud mental y se centró en la prevención del suicidio.

Psicologaonline quiere hacer parte de los agentes promotores de la concientización para la prevención del suicidio y en este artículo te brindaremos información de interés sobre el tema.

¿De qué hablamos?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el acto suicida como toda acción con la que un individuo se causa a sí mismo un daño, y el suicidio como la muerte que resulta de un acto suicida.

el suicidio es cuando una persona se hace daño con la intención de quitarse la vida y muere como resultado de sus acciones.

El suicidio parece presentarse como una solución para terminar con un intenso dolor, ya sea un dolor emocional o físico, a un sufrimiento psicológico que considere intolerable o como solución en rupturas de relaciones de pareja.

¿Quiénes corren riesgo de suicidarse?

Todas personas en todas las edades pueden correr riesgo de suicidio.

El suicidio y las enfermedades mentales están estrechamente ligados. Se estima que al menos el 90% de las personas que atentan contra su propia vida sufren o han sufridos algún tipo de enfermedad mental.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo aumentan la probabilidad de pensamientos y conductas suicidas.

Factores de riesgo personales:

  • Enfermedad médica crónica.
  • Diagnóstico de una enfermedad mental grave y persistente.
  • Poca evolución de la enfermedad mental, recaídas, etc.
  • Antecedentes personales de ideación o tentativas suicidas.
  • Sentimientos de fracaso personal, indefensión y desesperanza frente a la vida y su futuro.
  • Altos niveles de impulsividad, agresividad y baja tolerancia a la frustración.

Factores de riesgo familiares

  • Antecedentes familiares de suicidio.
  • Pertenecer a una familia con altos niveles de crítica y hostilidad.
  • Abuso de alcohol o drogas en la familia.
  • Haber sufrido o sufrir maltrato físico, psicológico y/o abuso sexual.

Factores de riesgo sociales

  • Desempleo.
  • Aislamiento social.
  • Presencia de acontecimientos vitales negativos (muerte de un ser querido, ruptura de pareja, problemas legales, entre otros).

Cuantos más factores de riesgo tenga una persona, mayor será a probabilidad de que la persona presente un intento o conducta suicida. Sin embargo, que no muestre factores de riesgo no es garantía de que no pueda llevar a cabo un intento de suicidio.

Señales de alerta

Muchas personas antes de intentar suicidarse demuestran una serie de signos que al estar atentos puede ser posible la detección del riesgo suicida.

Los pensamientos o acciones suicidas son una señal de extrema angustia y un aviso de que se necesita ayuda.

Estas son algunas de las señales que pueden indicar que alguien está pensando en acabar con su vida y necesita ayuda:

  • Comentarios negativos sobre sí mismo o sobre su vida: “Soy una carga para todo el mundo”, “Toda mi vida es un asco”.
  • Comentarios negativos sobre su futuro: “Lo mío no tiene solución”, “Quiero terminar con todo”.
  • Comunica sentimientos de soledad y aislamiento.
  • Expresa sentimientos de impotencia, aburrimiento, inutilidad, fracaso, pérdida de autoestima, desesperanza.
  • Aparición de laceraciones recientes en alguna parte del cuerpo.
  • Regalar objetos muy personales, preciados y queridos.
  • Cerrar asuntos pendientes.
  • Muestra cambios radicales en su comportamiento.
  • Se aleja de los amigos y/o actividades sociales.
  • Pierde el interés en sus aficiones, estudios o trabajo.
  • Corre riesgos innecesarios.
  • Pierde el interés en su apariencia personal.

Mitos sobre el suicidio

Alrededor del suicidio hay varios mitos e ideas erróneas. Algunos de los mitos sobre el tema que pueden entorpecer la prevención son:

  1. El que se quiere matar no lo dice. 9 de cada 10 personas que se suicidan han verbalizado sus intenciones, sin embargo, este mito puede llevar a no prestar atención a las señales de suicidio.
  2. El suicidio no puede prevenirse porque ocurre por impulso. La persona antes de cometer suicidio suele manifestar señales de su propósito, al prestar atención a las señales es posible prevenir el suicidio.
  3. Hablar de suicidio con alguien en riesgo es incitar a cometerlo. Al contrario de lo que el mito propone se abre una puerta al dialogo para que la persona expreses sus emociones.
  4. El suicida desea morir. El principal deseo de la persona no es morir, sino poner fin a un dolor que considera insoportable e interminable.
  5. El que intenta suicidarse es cobarde. La valentía o cobardía no definen a ninguna persona, quienes cometen suicidio o intentos de suicidio son personas que sufren.

¿Qué hacer en situacion de riesgo?

Cuando detectamos una o más de las señales de alerta en nuestro familiar o amigo, debemos poner en marcha estrategias preventivas para evitar su propósito.

Indagar: El primer paso es averiguar si la persona corre riesgo de seguir sus pensamientos suicidas, realice preguntas sutiles pero directas como: ¿Cómo estás afrontando lo que ha estado ocurriendo en tu vida?, ¿A veces sientes ganas de darte por vencido/a?, ¿Alguna vez has pensado en el suicidio o has intentado hacerte daño?

Busca señales de alerta: No siempre puedes saber cuándo una persona está pensando en suicidarse. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos las personas ofrecen señales de alerta sobre sus intenciones.

Tener disponibles teléfonos de emergencia o ayuda: Ten disponible el número de emergencia local. Es muy importante contar con el apoyo de familiares y amigos. Infórmate de la línea local de atención al suicidio o comunícate con el teléfono de la esperanza de tu país o ciudad.

Retira o controla todos los elementos que puedan suponer un riesgo: Las personas con riesgo suicida suelen utilizar medios letales accesibles y conocidos (plaguicidas, armas blancas, armas de fuego, lazos, medicamentos altamente tóxicos).

No dejarle solo/a: Ante el riesgo de suicidio es muy importante no dejar solo a nuestro familiar y ponerlo pronto en contacto con los servicios de salud mental.

Muéstrate dispuesto a escuchar: Deja que la persona hable de sus sentimientos y cuando tengas la oportunidad indaga por sus emociones, sobre la existencia de las ideas suicidas.

Busca ayuda: Busca ayuda profesional e informa de si existe algún antecedente familiar de suicidio. Asimismo, involucra a otras personas que puedan contribuir a superar la situación.

¿Qué hacer si tienes tendencias suicidas?

Si sientes que la vida no merece la pena, que nadie puede ayudarte, que nada va a cambiar y que la única manera de acabar con el sufrimiento y con los problemas es dejar de vivir, ten presente que:

  • No estás sólo. Busca un amigo, un familiar, un terapeuta y trasládale tus inquietudes.
  • Los pensamientos suicidas normalmente están asociados con problemas que pueden resolverse. Si no se te ocurre ninguna solución, no significa que no haya soluciones, sino que ahora no eres capaz de verlas.
  • Las crisis de suicidio suelen ser pasajeras. Aunque ahora sientas que no va a terminar, es importante que sepas que las crisis no son permanentes.
  • Los problemas rara vez son tan graves como parecen a primera vista. Las cosas que ahora te parecen insuperables con el tiempo, serán menos graves.
  • Las razones para vivir ayudan a superar momentos difíciles. Piensa en el amor de tu familia, en el apoyo de tus amigos y tus proyectos para el futuro.

Es importante que tengas un plan de contención:

  • Pon en marcha un plan de seguridad: Para diseñar el plan de seguridad debes ser sincero contigo mismo/a, aprender a reconocer tus señales de alerta y comunicarlas a personas de confianza. Descarga la Tarjeta seguridad .
  • Acude a personas de confianza: Busca una persona en quien confíes y con quien puedas hablar con sinceridad, sobre todo en caso de volver a tener pensamientos suicidas.
  • Busca ayuda profesional: En momentos de crisis es posible que no encuentres tus recursos para dar solución a la situación. La ayuda profesional te ayudará a encontrar alternativas de solución. Fortalecerás tus recursos para una próxima crisis.

Prevención

Los suicidios son prevenibles. Está bien hablar sobre el suicidio. Preguntar sobre el suicidio no provoca el acto en sí. Por lo general reduce la ansiedad y ayuda a las personas a sentirse comprendidas.

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Paola Pico

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2 comentarios sobre “El Suicidio

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